martes 6 de abril de 2010

LOS JUECES DE LA AUDIENCIA PROVINCIAL DE ALMERÍA RATIFICAN LA CONDENA DE 3 AÑOS Y 6 MESES PARA KLAUS PETER GÜRKE.

Acabamos de celebrar con inmenso fervor la fiesta de Semana Santa. Grandes manifestaciones de fe se han dejado ver en las calles, procesiones multitudinarias, rimbombantes muestras de misericordia, golpes en el pecho, ríos de lágrimas, penitencias y perdones. Se conmemora así el arresto, tortura, condena y muerte del más grande inocente de la Historia. Y de vuelta de las vacaciones nos encontramos con que el evangelio cristiano –sea real o inventado- es una metáfora perfecta que sigue teniendo validez para describir a cualquier sociedad, por muy pequeña que sea. Y Las Negras no iba a ser menos.

Los jueces se muestran inclementes ante un condenado cuyo delito ha consistido en poner la otra mejilla, quien se ha ganado el odio y la envidia de sus vecinos por vivir pobremente y practicar el culto a la libertad. Como hace dos mil años también aquí hay un sanedrín en la sombra que está encantado con la condena y que querría ver crucificados a todos aquellos que hablan de amor y libertad. Tenemos por supuesto nuestro propio judas que camina con la cabeza cada vez más alta por las calles del pueblo; y no faltan los fariseos, verdaderos artistas de la diplomacia y el disimulo, quienes en señal de comunión beben el vino de la concordia con los que tienen por enemigos. Y la negación de San Pedro, no tres veces sino las que haga falta; y la persecución contra los apóstoles; y la conversión de los que, después de esto, no creerán más en la justicia de los hombres sino en la de un Dios que venga y lo vea.

1 comentarios:

Anónimo dijo...

Pues nada, que le vamos a hacer, si es así pues ya le queda menos. La sociedad demanda que las penas se cumplan integras.
Saludos